Dolor de espalda por trabajar sentado: qué puedes hacer
Publicado el 3 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
Pasar horas frente al ordenador puede cargar la zona lumbar, el cuello y los hombros. Te explicamos cómo moverte mejor y cuándo consultar.

El dolor de espalda por trabajar sentado no suele depender de una única postura “mala”. Pasar ocho horas con poco movimiento puede mantener la zona lumbar, el cuello y los hombros bajo una carga repetida. Para reducir molestias, combina un puesto razonablemente ajustado con cambios frecuentes de posición, pausas activas y una valoración presencial si el dolor persiste o limita tu actividad.
Qué le pasa al cuerpo cuando mantienes la misma postura
Cuando te sientas, la espalda no queda “apagada”: los músculos siguen trabajando para sostener la cabeza, el tronco y los brazos. El problema aparece cuando permaneces mucho tiempo casi sin cambiar de posición. Algunos tejidos reciben presión mantenida, otros trabajan de forma continua y las articulaciones se mueven menos. Al final del día puedes notar rigidez lumbar, tensión entre los omóplatos, dolor cervical o sensación de pesadez en los hombros.
También puede influir cómo usas el ordenador. Si la pantalla queda baja, tiendes a adelantar la cabeza. Si el ratón está lejos, el hombro permanece elevado o el brazo se estira durante horas. Si trabajas con un portátil sobre el sofá, la espalda se redondea y el cuello debe compensar para que puedas ver. No significa que una de estas posiciones sea dañina por sí sola. La duración, la repetición, el descanso, el sueño, el estrés y tu condición física también cuentan.

La postura correcta de oficina no es una postura fija
Buscar la postura correcta de oficina puede ayudarte, pero no necesitas mantener una posición perfecta durante ocho horas. La mejor postura suele ser la siguiente: la que cambia antes de que aparezca una molestia intensa. Puedes sentarte más erguido durante un rato, apoyar la espalda, adelantar el cuerpo para leer o levantarte y caminar unos minutos. El movimiento distribuye la carga y evita que una misma zona trabaje sin pausa.
Ajustes sencillos para el puesto
- Coloca la pantalla frente a ti, aproximadamente a la altura de los ojos, para no mirar hacia abajo todo el tiempo.
- Mantén el teclado y el ratón cerca, con los hombros relajados y los codos aproximadamente a 90 grados, sin forzar la medida.
- Apoya los pies en el suelo o en un reposapiés. No hace falta que las rodillas formen un ángulo exacto, pero sí que puedas cambiar de posición sin presión excesiva.
- Usa el respaldo como apoyo, sin obligarte a estar rígido. Una pequeña variación hacia delante o hacia atrás puede ser útil.
- Si trabajas con portátil, eleva la pantalla y utiliza teclado y ratón externos cuando sea posible.
- Ajusta la silla para que puedas acercarte a la mesa sin encoger los hombros ni estirar demasiado los brazos.
Una silla ergonómica puede facilitar estos ajustes y repartir mejor el apoyo, pero no corrige por sí sola el dolor de espalda. Si la silla es nueva y sigues sentado sin moverte, el cuerpo continúa soportando una postura sostenida. La ergonomía debe hacerte más fácil cambiar de posición, no convertirte en una estatua.
Pausas activas que puedas mantener
Las pausas activas en el trabajo no tienen que ser una sesión completa de ejercicio. Su objetivo es interrumpir el tiempo sentado y mover las zonas que han permanecido quietas. Puedes levantarte para beber agua, caminar mientras hablas por teléfono o hacer dos movimientos suaves junto a la mesa. Lo decisivo es repetirlo a lo largo de la jornada, no hacerlo una vez y olvidarlo.
- Cada 30 o 45 minutos, cambia de posiciónLevántate durante uno o dos minutos. Camina hasta otra habitación, ve a buscar agua o realiza una tarea de pie. Si una reunión no lo permite, mueve los tobillos y cambia el apoyo mientras estás sentado.
- Mueve cuello y hombros sin forzarHaz varias elevaciones y descensos suaves de los hombros. Gira la cabeza lentamente dentro de un recorrido cómodo. No busques estirar hasta el dolor ni rebotes.
- Activa la zona lumbar y las piernasDe pie, alterna el peso entre una pierna y la otra y haz algunas sentadillas parciales si te resultan cómodas. También puedes caminar unos minutos a ritmo tranquilo.
- Haz una pausa más larga al mediodíaIntenta salir de la silla durante 10 o 15 minutos. Caminar puede ser más útil que acumular estiramientos intensos al final de la jornada.
No necesitas una postura perfecta todo el día. Necesitas que tu cuerpo no permanezca demasiado tiempo en la misma postura.

Qué hacer si tienes dolor lumbar durante el teletrabajo
El dolor lumbar en el teletrabajo puede empeorar porque la mesa del comedor, el sofá o la cama sustituyen a un puesto preparado. Además, en casa es fácil encadenar videollamadas y trabajar más horas sin desplazamientos. Como primer paso, observa qué ocurre durante el día: cuándo aparece el dolor, qué actividad lo aumenta y si mejora al caminar o descansar. Esa información puede orientar una valoración, pero no permite establecer por sí sola la causa.
Prueba a separar el espacio de trabajo del lugar de descanso, aunque solo sea durante unas horas. Alterna estar sentado y de pie si tienes una superficie estable, coloca el material cerca y evita trabajar tumbado. Si el dolor es reciente y leve, los cambios de movimiento y la actividad tolerable suelen ser más razonables que permanecer inmóvil. Si una pauta concreta aumenta claramente los síntomas, deténla.
Osteopatía
Si la tensión de espalda, cuello u hombros se mantiene y quieres saber qué opciones pueden encajar en tu caso, puedes informarte sobre la osteopatía. La valoración presencial orienta el tratamiento y sus límites.
Ver el tratamientoCuándo la ergonomía no es suficiente
Cambiar la silla y hacer pausas puede ayudar, pero no siempre explica o resuelve un dolor persistente. Conviene pedir una valoración sanitaria si el problema dura varias semanas, se repite con frecuencia, va a más o te impide dormir, caminar, trabajar o hacer actividades que antes tolerabas. También merece atención si aparece después de una caída, un golpe o un esfuerzo poco habitual.
Consulta con urgencia si el dolor de espalda se acompaña de pérdida de fuerza marcada en una pierna, dificultad para caminar, pérdida de sensibilidad extensa, adormecimiento en la zona genital o cambios nuevos para controlar la orina o las heces. También debes pedir atención médica si tienes fiebre, mal estado general, dolor intenso tras un traumatismo, pérdida de peso sin explicación o un dolor constante que no cambia con el movimiento o el reposo. Estas señales no deben atribuirse simplemente a trabajar sentado.
Una estrategia realista para tu jornada
No intentes cambiar diez hábitos de golpe. Durante una semana, coloca un recordatorio para levantarte cada 30 o 45 minutos y revisa la altura de la pantalla. Después añade un paseo de 10 minutos y comprueba si puedes acercar el teclado o apoyar mejor los pies. Si pasas de una jornada muy sedentaria a un programa intenso de ejercicio, también puedes irritar una zona sensible. La progresión debe adaptarse a tu situación.
En Osteopatia Salut Integral, en Llinars del Vallès, la valoración presencial permite observar cómo te mueves, qué zonas están sobrecargadas y qué factores pueden estar manteniendo las molestias. El tratamiento, si procede, se decide según esa exploración y no solo por el nombre del dolor. La terapia manual puede formar parte del abordaje, junto con recomendaciones de movimiento y hábitos, pero no sustituye una valoración médica cuando hay señales de alarma o un problema que necesita otro tipo de atención.
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional. Si tienes un problema de salud, consúltalo con tu médico o pide cita para que lo valoremos en persona.
Primera redacción asistida por inteligencia artificial sobre el criterio clínico del centro, revisada antes de publicarse.
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Preguntas frecuentes
¿Trabajar sentado causa siempre dolor de espalda?
No necesariamente. El dolor puede relacionarse con el tiempo sentado y la falta de movimiento, pero también influyen el descanso, el estrés, la actividad física, antecedentes y otros factores. Una valoración presencial ayuda a orientar el caso.
¿Cuál es la mejor postura para trabajar frente al ordenador?
No existe una postura única que debas mantener todo el día. Ajusta la pantalla, el teclado, la silla y los pies para estar cómodo, y cambia de posición con frecuencia.
¿Cada cuánto debo hacer pausas activas?
Como pauta práctica, intenta cambiar de posición cada 30 o 45 minutos y levantarte durante uno o dos minutos. La frecuencia puede adaptarse a tu jornada y a tus síntomas.
¿Una silla ergonómica puede quitar el dolor lumbar?
Puede facilitar un mejor apoyo y algunos ajustes, pero no garantiza que el dolor desaparezca. También necesitas movimiento, pausas y una valoración si las molestias persisten.
¿Cuándo debería consultar por dolor de espalda?
Consulta si dura varias semanas, empeora, limita tu actividad o aparece tras un traumatismo. Busca atención médica urgente ante pérdida de fuerza, alteraciones del control de esfínteres, anestesia en la zona genital, fiebre o dolor intenso tras un golpe.
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